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martes, 8 de marzo de 2011

La conquistadora conquistada

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No, no se emocionen. Jamás me proclamaré como conquistadora porque realmente carezco de tal habilidad. Sólo quería llamar su atención. Ahora mismo escucho a PJ Harvey- On battleship hill del nuevo album Let England Shake, harto recomendable. Bueno ahora sí... ¿Quién podría sino una nerda enamorarse dos veces de dos profesores distintos? La primera vez, no fue taan grave, era mi profe "particular" (insert posh accent, here, or wherever, no no , aquí) porque era bien sope en mate, tons pos había que ayudar, porque los nerdos, somos clavados en algo, pero no somos genios jajaja. La primera vez que fue a mi casa, recuerdo que estaba en el quinto sueño y mi mamá me avisó que ya había llegado. Como pude me desperté, lo saludé y por primera vez me arrepentí de mi fachez, situación que NUNCA se volvería a repetir. Tuvimos algunas clases y poco a poco me dí cuenta que las mates ni me importaban, solo no podía esperar a la próxima sesión. Cuando por fin según yo, puse en marcha mis "habilidades de conquista", fue en una fiesta donde sacó a bailar a una amiga, y me re-en.ca.bro.nÉ. Él me preguntó que si estaba celosa y yo, por supuesto, me reí en tono de "si menor" y le dije que ppsss que no. Y luego le dije que pensaba que tenía un IQ de más de 90 pero que veía que mi madre había tirado el dinero (qué poca!). Y pues yo ya le dije que era un problema, que todo era un problema y el me dijo que el problema, era que yo le gustaba también. Me puse blanca al tiempo de aceptar un helado en Coyoacán quiensabecómo y ya muy luego perdí una partida de ajedrez con él. 7 años más.
Segundo caso, o de cómo José Martí puede ser SEXY! Con su voz, sentía que efectivamente, nuestra viña era más y más dulce. Total, en el cobijo de Boston, nos besamos hasta quedar como mandriles... yo le dije, no me hables de amor, esto es desfogue, lo sabes bien, para qué insistir, ya tienes lo que quieres. Pero no, promesas, tú eres, eres tú, y valió madres. Me re-e.na.mo.rÉ. Para cuando en el syllabus de Lite Mundial leímos ensayo sobre la ceguera, aprendí como un ciego de nacimiento se friega a los ciegos de ocasión, como yo. 22 años más.
Moraleja: ahora la maestra soy yo... mtta madre! Pinchi Freud.

martes, 22 de febrero de 2011

Cabrón y no tan sutil

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Para continuar con el tema de la semana, ahora me llena de orgullo que ésta, sí ÉSTA, es la última vez que cuento esta historia. Debido a acontecimientos recientes, por primera vez en cerca de cuatro años, soy feliz. Así que, como último ejercicio, dejaré en este blog el vestigio de esta memoria que ahora ya no duele, ya no nada.
X y yo ya nos conocíamos, como se conoce al mal y otros conceptos. De pasada, muy por encima. Jamás imaginamos (me atrevo a decirlo porque sé que tampoco lo pensó) que terminaríamos en pareja. A mí, al principio incluso me daba miedo su aura de malaleche, pero como dice cierta canción "me encandiló su mala facha".
Un día, entre hamburguesas y malteadas, dijo que quería a alguien, no precisó que fuera yo, aunque sí, fui yo. Ese día, nos amanecimos, pensando que esa noche era una tregua, una pausa, un universo paralelo al que solamente tendríamos acceso hasta que el sol rayara su piel. Nos besamos y lloramos cuando nos separamos, aunque sólo fue por ese día.
En corto, renuncié a todo lo conocido, porque me dí cuenta que quería estar ahí, con ella, sabiendo lo que implica optar por rumbo alterno. En actitud suicida, puse mi vida en cajas de cartón, esperando que algún día, decidiera hacer lo mismo. No sucedió. Año y nueve meses se desperdiciaron entre peleas decidiendo si es de mala educación no avisar cuando se llega tarde.
Al final, decidió, porque como dice Margarita, el amor es una decisión, que simplemente no podíamos darnos lo que necesitábamos. Muy acá, porque nunca se tomó la molestia de preguntarme siquiera si yo quería algo.
Tres meses más pasaron y seguía diciéndo te amo, y con ello, me amarraba con correa al piso donde yo gustosa lamí sus asquerosos pies. Hasta que decidí que igual ya había rogado, así que lo demás no podía ya ser tan doloroso.
La ví hace poco, en el metro, en el vagón del andén de enfrente, íbamos en direcciones opuestas. Y me dí cuenta, que pertenecemos a universos distintos, que solamente se juntaron por la necedad de un olvido.
Decidí entonces colgarme un letrero de "perdón por las molestias causadas, estamos en remodelación" y redescubrí la malsana relación con mis padres. Y en medio del caos, llegó Frank Morbo. Lo primero que me dijo es que le gustaba que las vampiras le rezaran padres nuestros, y yo le dije que rezara él porque yo no creo en el infierno.
Poco a poco, con paciencia de santo, aguantó mis gemidos, lamentaciones y miedos, y decidió creer en mí, loca como estoy. Entre lasagnas y vinos (con sus consabidas copas rotas) aprendió a lavar los platos sin dejar el espaghetti pegado, aprendió a decirme te quiero con películas raras y yo aprendí a que se puede sobrevivir a un@ cabrón@ y a decirle sutilmente, que se vaya a la chingada, cuando a tu lado tienes al más cabrón de todos: el perdón.

martes, 25 de enero de 2011

Presentación

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1. Me dicen Realidad porque alguna vez me preguntaron que qué era yo y respondí que una tonta
2. Me enojo súper fácil, pero también fácil lo olvido
3. Me molesta la gente tonta y la que habla lento
4. No me gusta el rosa y jamás lo usaré, por ningún motivo
5. No puedo usar tacones y me duelen las rodillas
6. Me choca la gente poser con ínfulas de superdotado, salido o "único"
7. Me gusta discutir de pendejadas tipo "¿qué pasaría si Neo de Matrix no hubiera sido el único al que despertaron?"
8. Me divierte hacer chistes con los Simpson, son mi mayor gusto, y no culposo
9. Admito que me encanta ver las pasarelas, aunque me molesta que se roben ideas de los subgrupos darkies o punkies.
10. Me cae mal la gente mala, pero me cae peor la que finge ser buena
11. A veces me tienen que recordar lo que estaba diciendo
12. Me rio como idiota cuando alguien se tira un pedo, yo incluída, simplemente no lo puedo evitar
13. Me encanta tener visitas en mi casa
14. No soporto ninguna forma de discriminación
15. Me gusta mi novio, me hace reir mucho
16. En las noches, antes de dormir, repito una palabra hasta que pierde el sentido para que me dé sueño
17. Me encantan los cuentos y las historias cortas
18. Me gusta pintarme el pelo de morado
19. Me gusta el olor a dulce derretido cuando bajo por las Águilas frente al Wal-Mart, así como el del suavitel y el de la crema de mandarina de The Body Shop
20. (M)amo a Depeche Mode :))))